martes, 31 de agosto de 2010

Pronunciamientos IV Foro Social Américas





Declaración de la Asamblea Movimientos Sociales IV Foro Social Américas Asunción, 15 de agosto de 2010 Nuestra América está encamino! ¡Ñane Amérika TeeOñemongu' Ehína!
Los movimientos sociales presentes en el IV Foro Social Américas, en Asunción del Paraguay, reafirmamos nuestra solidaridad y compromiso con el pueblo paraguayo, ante la urgente necesidad de avanzar en su proceso de cambios profundos, hacia la recuperación de la soberanía sobre su territorio, bienes comunes, recursos energéticos, en la concreción de la reforma agraria y de la democratización de la riqueza. Estamos en un continente donde, en las últimas décadas, se ha dado el reencuentro entre los movimientos sociales y los movimientos indígenas, que desde sus conocimientos ancestrales y memoria histórica cuestionan radicalmente el sistema capitalista. En los últimos años, luchas sociales renovadas condujeron a la salida de gobiernos neoliberales y al surgimiento de gobiernos que han llevado a cabo reformas positivas como la nacionalización de sectores vitales de la economía y redefiniciones constitucionales transformadoras. Pero la derecha en el continente se está rearticulando aceleradamente para frenar cualquier proceso de cambios. Sigue actuando desde sus enclaves político, económico, mediático, judicial, a lo que se suma una nueva ofensiva del imperialismo - incluso militar - en su apoyo. Desde el anterior Foro Social Américas, realizado en Guatemala en 2008, presenciamos el golpe de estado en Honduras, el incremento de la presencia militar estadounidense a lo largo y ancho de nuestra América. Proliferan acuerdos de instalación de bases militares, operan la IV Flota en nuestros mares. Esto constituye un esfuerzo sistemático de desestabilización de la democracia en el continente, cada vez más se reprime y criminaliza a los movimientos sociales. Denunciamos la ilegitimidad del presidente de facto de Honduras, Porfirio Lobo, al mismo tiempo que reconocemos la resistencia de su pueblo y apoyamos su lucha por una refundación constitucional que establezca una verdadera democracia. Nos solidarizamos con la lucha del pueblo de Haití, que no necesita una intervención militar y una ocupación económica para su reconstrucción. Por el contrario, exigimos que la soberanía del país sea respectada y que los demás países realicen una cooperación solidaria, en los ámbitos de la salud, educación, agricultura y aquellos que requiera. Exigimos la anulación incondicional de la deuda y rechazamos el nuevo proceso de endeudamiento ilegítimo. Complementando esta ofensiva, continúa la ola de tratados de libre comercio en todas sus variantes. Es esta la característica central de la estrategia de la Unión Europea, la otra potencia neocolonial que opera en América Latina y Caribe. Los brazos ejecutores que son las Instituciones Financieras Internacionales -Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, los bancos regionales de "desarrollo" y los grupos bancarios privados - están creando nuevos y enormes endeudamientos con impactos directos para los pueblos y la naturaleza. Todas estas amenazas se vinculan con un mismo modelo de desarrollo primario exportador, excluyente y depredador que se profundiza sobre muchos territorios, expulsa poblaciones, provocando desarraigo y migraciones. La crisis sistémica actual muestra el agotamiento del modelo capitalista - y más específicamente de sus centros de poder:los bancos, las transnacionales y los gobiernos del G8. Hoy más que nunca están visibles sus intentos de arrastrar al mundo entero a un límite, llegando incluso a tener la amenaza de una guerra nuclear por parte de los Estados Unidos. La defensa de los bienes naturales frente al capitalismo devorador se ha vuelto central parte dela agenda de lucha de cada vez más organizaciones populares y movimientos sociales. Se refuerza un frente común contra la destrucción de la naturaleza y contra las falsas soluciones del "ambientalismo de mercado" y del "capitalismo verde", como los mercados de carbono, los agrocombustibles, los transgénicos y la geoingenería, que se impulsan desde los centros del poderante la amenaza del cambio climático. Denunciamos que los gobiernos de los países del Norte geopolítico, antes que pensar en enfrentarlos graves efectos del cambio climático, están buscando evadir su responsabilidad y desarrollar nuevos mecanismos de mercado de carbono para hacer más ganancias, como el de "Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación" (REDD), que promueve la mercantilización y privatización de los bosques y la perdida de soberanía sobre los territorios. Rechazamos tales mecanismos. Exigimos que estos países reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero y que se constituya un Tribunal Internacional de Justicia Climática. Reafirmamos las propuestas del Acuerdo de Cochabamba, producto de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y por los Derechos de la Madre Tierra, las cuales reconocen que las soluciones reales frente al calentamiento global son la justicia climática, la soberanía alimentaria, la recuperación de territorios y la reforma agraria, la agricultura campesina y la integración y solidaridad entre los pueblos. Los movimientos sociales estamos ante una ocasión histórica para desarrollar iniciativas de emancipación a escala internacional.Sólo las luchas de nuestros pueblos van a permitirnos avanzar hacia el ybymarane'y (tierra sin mal) y hacer realidad el tekoporâ (buen vivir). Nos comprometemos a reforzar la lucha por la soberanía de nuestros pueblos, la soberanía alimentaria, la soberanía energética y la soberanía de las mujeres sobre sus cuerpos y su vida y por el reconocimiento de la diversidad sexual. Construimos alternativas que parten de los acumulados en las resistencias desde la interrelación de diversas perspectivas anticapitalistas, antipatriarcales, anticoloniales y anti-racistas, al mismo tiempo que avanzamos en la búsqueda de otro paradigma centrado en la igualdad, el buen vivir, la soberanía y la integración fundamentada en el principio de la solidaridad entre los pueblos. Asunción, Paraguay, 15 de agosto de 2010
Minga Informativa de Movimientos Sociales


Agronegocios, soberanía alimentaria y cambios climáticos

Sandra Trafilaf/Minga Informativa/ CLOC-VC-Chile
Con una mística, que mostró la apropiación de las tierras por parte de las transnacionales, la represión a las y los campesinos que resisten, y el surgimiento de las organizaciones en respuesta a esta invasión capitalista, se dio apertura a la discusión del tema “Agronegocios, Soberanía Alimentaria y Cambios climáticos” donde participan diversas organizaciones campesinas e indígenas, reunidas en el marco del IV Foro Social Américas (FSA).
La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) Vía Campesina (VC) junto al Grupo Erosión Tecnología y Concentración (ETC), Amigos de la Tierra y Grain, iniciaron sus presentaciones, encaminadas al desafío que representa combatir los agronegocios en el continente, que se apropia de las tierras para producir alimentos destinados a la comida de animales, a la generación de combustible, y en menor cantidad, alimentar a los seres humanos, provocando con ello, no solo daños severos a la naturaleza y el clima, sino también el desplazamiento de miles de familias campesinas e indígenas cada día.
Agronegocios y cambio climático en América Latina
“Amigos de la Tierra”, representado por Martín Drago de Uruguay, señaló que la idea es continuar el trabajo de reflexión realizado en la Cumbre de Cochabamba, el presente año. Entre las discusiones pendientes, está la construcción de una agenda común frente al proyecto político del agronegocio y su rol en la acumulación del capital, que tiene como objetivo el dominio del capital sobre la agricultura.
El agronegocio, enfatiza, ha venido para apropiarse de la biodiversidad de los pueblos, a través de las grandes empresas, los bancos y el comercio, dominando a nivel mundial, los precios y las pautas de consumo de los alimentos. Al respecto Martín Drago agrega: “Además de controlar las ramas productivas, se controla el FMI, FAO, BID, todos ellos, organismos internacionales que no están al servicio del pueblo sino de las empresas. Esto crea una arquitectura internacional a través de los tratados de libre comercio que logran grandes acuerdos y fuerzan a los países a mantenerse en condiciones de perder la soberanía”.
El excedente de la producción industrial y las ganancias del sistema financiero fluye de otras ramas a la agricultura, esto hace que la agricultura pierda autonomía, un método para seguir acumulando capital y generar ganancias cuantiosas.
Martín Drago expresa que esta ofensiva contra la agricultura campesina se manifiesta en toda rama de la economía. “Hay una expansión del territorio a todos los territorios del planeta. La frontera agrícola es global. Se pierden agricultores y campesinos, son manos de obra o son desplazados. Los alimentos adoptan la forma de mercancía para reproducir el capital”.
Estas empresas se ubican en toda la fase del proceso industrial. En la producción de insumos están las empresas Monsanto, Bayer, Syngenta, que producen semillas, en la de comercialización están Cargill, Dreyfus, etc. Esta inversión del capital implica un flujo continuo de capital hacia el agro, en este sentido, el agro se convierte en un sector rentable donde invertir.
Drago, explica que esto tiene un impacto directo en los seres humanos, el primero de ellos es el hambre. Según datos de la FAO, se produce suficientes alimentos en el mundo para alimentar a todo el planeta, sin embargo, hay más de mil millones de personas que sufren hambre y siguiendo con las cifras, tres de cuatro personas viven en el campo y producen alimentos. Este modelo, además expulsa a los y las campesinas de sus tierras, y con ello, fomenta el empobrecimiento, en tanto, la producción de alimentos en las últimas décadas creció más que la población. También ha aumentado la concentración de la propiedad de la tierra, ya sea a través de rentar o comprar tierras que serán apropiadas por las grandes empresas.
Los efectos del modelo también se pueden apreciar en el medio ambiente, la destrucción de la biodiversidad, la pérdida de las selvas tropicales, la alteración y contaminación de los ciclos de agua, la pérdida de la calidad de los suelos, el cambio climático, es ya palpable para todos y todas. La agricultura industrial es responsable de 25% de las emisiones de bióxido de carbono, del 80% de óxido nitroso en el planeta. En tanto, la agricultura campesina es la única propuesta que está enfriando el planeta.
La cultura campesina e indígena
Por su parte Silvia Ribeiro de ETC, México, manifiesta que “la agricultura es una cultura. Se basa en el sol, la tierra, el agua, las semillas, el trabajo. Eso siempre alimentó al planeta durante miles de años. Ahora, para producir comida se necesita máquinas inmensas, dinero, petróleo, para ponerle químicos, tóxicos. Esto crea un problema inmenso en el medioambiente, la contaminación del agua, del suelo, la gente se enferma con los químicos del campo”.
En la actualidad la agricultura es dominada por 20 empresas que van desde la venta de semillas hasta grandes supermercados, con una producción que necesita químicos y agrotóxicos que no alimentan a la gente, sino que ponen en riesgo sus vidas. Los y las campesinas e indígenas, produjeron durante diez mil años, y alimentaron al mundo sin necesidad de contaminar el planeta y hoy, pese a todo lo que se dice, los y las campesinas, alimentan a las tres cuartas partes del planeta.
En tanto, Carlos Vicente de Grain, Argentina, agradeció el ejemplo de la Vía Campesina (VC) por la resistencia que ha dado contra este modelo imperante, donde hombres y mujeres organizados/as defienden su territorio, sus semillas y sus formas de alimentación, agregando “Nuestro desafío es resistir, fortalecer. Todavía las semillas siguen en nuestras manos, tenemos los conocimientos, luchemos contra el patentamiento de las corporaciones. Recuperemos la libertad de circulación de las semillas que durante años nos alimentaron”.
En la actualidad ha comenzado un proceso de acaparamiento mundial de tierra, que comenzó en el Medio Oriente y en África, que hoy se extiende a este continente, y que según lo señalado por Carlos Vicente, se traduce en la compra de tierras donde todo lo que se produce se lo llevan a sus países, “con esta modalidad, la soberanía nacional se pierde. La respuesta está en los campesinos e indígenas del mundo”.
Por su parte Evento Díaz, de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC)-Vía Campesina (VC) de Colombia, señala que cuando nace esta organización, surge como un referente importante en el continente, para combatir las políticas neoliberales que viene a privatizar los bienes naturales, las principales empresas estatales y arrasan con la cultura de los pueblos y los territorios.
Por ello, la VC desarrolla varios ejes de trabajo dirigidos a enfrentar las políticas de las grandes corporaciones y de los Estados, principalmente en los países de mayor poder económico y militar que imponen sus políticas a través de los organismos internacionales, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y otros. Es en este marco de luchas, que fracasa el ALCA, sin embargo, la lucha contra los Tratados de Libre Comercio (TLC) y por la defensa de la naturaleza, que lesionan la soberanía alimentaria, siguen en el continente
La criminalización de los movimientos
Lucha contra la represión y la criminalización de los movimientos sociales, es hoy uno de los frente en común en el continente. Hay una profunda violencia contra campesinos/as e indígenas, especialmente contra aquellos/as que tienen una propuesta política más definida. En este contexto, el dirigente de CLOC-VC Colombia, manifiesta que "tenemos que dar una gran batalla ideológica, tenemos la desventaja de que los medios de comunicación nos bombardean a diario en la televisión, la prensa, Internet. Nosotros creemos que debemos recuperar el territorio, y para ello se desarrollan distintos tipos de acciones”.
Sin embargo, esta acción de las bases sociales por la reforma agraria, el control de los mercados locales para la producción de alimentos, incluso la instalación de un desarrollo agroecológico que permitan seguir manteniendo la economía campesina, articulado todo con los movimientos del sector popular, es considerado un delito a la hora de enfrentarse con el gran capital. Ha llegado al extremo que intercambiar semillas entre los distintos pueblos, es hoy un delito.
La CLOC y la VC son articulaciones internacionales que comparten movilizaciones conjuntas, y golpean en el corazón de las grandes corporaciones y de los organismos internacionales que están velando los intereses capitalistas, entre ellas la campaña por la reforma agraria, la campaña de las semillas, resistencia a la destrucción del medio ambiente, y la campaña de denuncia de la violencia contra las mujeres, jóvenes y niñas en el campo.
Entre las propuestas trabajadas por los grupos que se instalaron para debatir todos estos temas, surgieron distintas propuestas, entre ellas asumir aquellas que emanaron de la Cumbre climática, realizada en Bolivia, el pasado mes de abril. También se señala que es importante, incidir en las políticas públicas de los distintos gobiernos y promover de este modo, la agricultura campesina y agroecológica, como ha sido el caso de países como Venezuela, Bolivia y Ecuador, que han elaborado nuevas cartas constitucionales.
El dirigente campesino concluye, “nuestro enemigo es un gran poderío, imperial, pero sabemos que el campesinado es cerca de la mitad de la población del mundo que podemos articularla para poner en nombre de nuestros intereses. Defendiendo la soberanía territorial, nacional y alimentaria nosotros mismos estaremos construyendo nuestro destino”

El Grito marca presencia durante el IV FSA


Migraciones, modelo de desarrollo e integración de los pueblos

Gerardo Cerdas Vega/Grito de los Excluidos/as Continental/ Minga Informativa
Con la participación de unas 40 personas, se realizó durante el IV Foro Social de las Américas, el día 13 de agosto, el panel "Migraciones, modelo de desarrollo e integración de los pueblos", organizado por el Grito de los Excluidos/as Continental junto con Espacio Sin Fronteras. Este espacio sirvió para colocar el tema de las migraciones en el centro del debate y propiciar un intercambio con entidades que trabajan el tema o tienen una sensibilidad política al respecto.
El panel contó con la presentación por parte de dos compañeros de la coordinación del Grito de los Excluidos/as. El compañero Carlos Juliá, del Grito argentino, y Luiz Bassegio, de la Secretaría Continental.
Carlos Juliá hizo una presentación que comenzó recordándonos que todos y todas somos el resultado de los múltiples proyectos y las múltiples trayectorias de nuestras sociedades, que a lo largo de la historia han ido configurando nuestra identidad, nuestros sentidos de vida, nuestros anhelos y nuestras luchas. Las migraciones constituyen parte fundamental de ese tejido histórico, pues no solo la colonización europea significó el flujo de miles de personas sino que a lo largo de la historia América Latina ha sido foco de las migraciones europeas y asiáticas lo que constituye un panorama de fondo para comprender parte de nuestra diversidad y complejidad.
Asimismo, Juliá recordó que los distintos proyectos históricos en disputa también han determinado lo que somos hoy, desde la Independencia y la formación de los Estados-nación, hasta las luchas anti-neoliberales de las últimas décadas. Todo ello está inscrito en nuestro ser argentinos, bolivianos, paraguayos... latinoamericanos/as y caracteriza a las personas migrantes de nuestra región. Ahondó señalando que el actual proceso de globalización excluyente y concentradora ha traído severos impactos sociales que están en la base de la expulsión de miles y miles de personas de nuestro continente.
Por su parte, la presentación de Luiz Bassegio se concentró en la cuestión de las migraciones relacionadas con la integración y las alternativas al modelo de desarrollo imperante. Para él, tenemos que preguntarnos qué tipo de integración queremos, si la que quiere imponernos el capital que es una "integración" subordinada, violenta, excluyente, concentradora de riqueza y de poder, o una genuina integración basada en la solidaridad, la complementariedad y el respeto de la vida. Las alternativas se construyen desde los pueblos y las personas migrantes reflejan tanto la crisis actual como denuncia, mas también preparan el camino de cambios como anuncio de lo que vendrá. Y esas alternativas pasan necesariamente por el reconocimiento pleno de que los derechos de las personas dependen de su condición de persona humana y no de su nacionalidad, por lo que el Grito de los Excluidos/as defiende la Ciudadanía Universal, es decir, el respeto pleno de los derechos humanos de las y los migrantes, incluyendo derechos sociales, económicos, culturales y políticos -como el derecho al voto y a ser electos- y de la diversidad extraordinaria que las personas migrantes aportan a las sociedades que los reciben.
Bassegio concluyó remarcando temas de actualidad sobre los que necesitamos profundizar como por ejemplo la relación entre migraciones y cambio climático y los desafíos que eso trae para las organizaciones que trabajamos en esta temática. En ese sentido, indicó, el IV Foro Social Mundial de las Migraciones (a realizarse en Quito, Ecuador, del 8 al 12 de octubre próximo) será un escenario propicio para el debate y la articulación de iniciativas entre los movimientos y entidades que trabajan y luchan alrededor de la problemática migratoria.
Al finalizar el panel, las intervenciones del público retomaron aspectos centrales del debate e hicieran aportaciones de temas complementarios como los desplazamientos forzosos en muchos países frente al avance del agronegocio, la pertinencia de seguir reconociendo de "Estados-nación" o por el contrario de cuestionar esas relaciones de poder que no permiten el pleno reconocimiento de las diversidades existentes en el mundo y especialmente en nuestros países, entre otros aspectos relevantes y atinentes al debate sobre migraciones.
Así, el Grito contribuyó para mantener abierta esta discusión y encontrarse con otros actores que en diversos países estamos luchando alrededor de temas clave y compartiendo las mismas aspiraciones de justicia y dignidad.

El derecho a la tierra y la lucha por territorios libres de transnacionales

Rocío Alorda Zelada/ Minga Informativa/ MMM
El modelo de producción agrícola-exportadora a gran escala, instalado en las últimas décadas en América Latina, ha llenado los campos del continente de monocultivos y plantaciones transgénicas, provocando la devastación de la biodiversidad y la destrucción de las tierras campesinas e indígenas. Los daños a la tierra y al territorio latinoamericano, fueron analizados en este IV Foro Social América, en la voz de campesinos y campesinas víctimas de éste modelo de producción agrícola.
La resistencia frente a los monocultivos
Los monocultivos – producción a gran escala de una sola especie foránea, plantada para la exportación- invaden las tierras de las y los campesinos y de comunidades indígenas con nefastas consecuencias como la reducción de la tierra destinada al cultivo familiar y la expulsión de sus habitantes hacia la ciudad.
Costa Rica, país de Centroamérica, vive una catástrofe ambiental y rural por la producción masiva de la piña, la que es producida para el mercado internacional, principalmente europeo. Las tierras cultivadas con piñas al año 2009 en Costa Rica, eran cerca 42 mil hectáreas, constituyendo la cuarta exportación más importante en el país y con mayor expansión. Así lo indica Gustavo Oreamuno de la organización costarricense “Ditso” (Semilla), quien explica que la producción masiva de “piña es el monocultivo con mayor extensión ya que en los últimos 20 años los cultivos han aumentado en un 7600%, cultivos que tienen grandes costos para las comunidades y muchas ganancias para las empresas transnacionales”.
Tal como lo explica el representante de Costa Rica, los efectos de las plantaciones de monocultivos de piña y su expansión, genera que el territorio campesino e indígena se vaya restringiendo, ya que las empresas exportadoras concentran la tierra para sus productos. Sin embargo, la experiencia de esas comunidades, muestra que la organización social se transforma en el modo de resistir frente a los monocultivos. “Ha nacido la necesidad de organizarse en los barrios y en las comunidades, para presionar y exigir el fin de despojos de tierras campesinas para cultivos de Piña, denunciando el accionar de las empresas transnacionales y reivindicando el derechos de la soberanía alimentaria de los pueblos”, comenta Gustavo.
Lucha de las mujeres por la tierra
Los procesos políticos progresistas que América Latina está teniendo, también ha tenido efectos en la concentración de los territorios. Tal es el caso de Bolivia, país que con la llegada de Evo Morales al poder, lucha por terminar con una de las principales inequidades: la distribución de la tierra. La situación de las tierras hasta antes de la llegada del presidente Morales, estaba concentrada en las manos de los terratenientes, quienes podían tener hasta 500 mil hectáreas. Así lo señala Leonilda Zunita, dirigenta de la organización boliviana “Bartolina Sisa”, movimiento de mujeres que ha dado una gran lucha en la recuperación de tierra para las mujeres.
“Con la llegada de Evo en el 2006 generamos una revolución agraria, no una reforma. Las mujeres nunca habíamos tenido tierras ya que estaban en propiedad de los hombres, entonces nosotras nos organizamos y hoy los títulos son a nombre de mujeres y hombres, lo que es un gran triunfo para nuestra organización”, explica la dirigenta de las Bartolina Sisa.
Si bien las tierras a las cuales pueden acceder las mujeres son entre 5 y 10 hectáreas, los asambleístas y el Estado Plurinacional redujeron el máximo de tierras que puede concentrar un privado, siendo el tope 5.000 hectáreas. “Antes habían latifundista que llegaban a ser dueños de hasta la mitad de un departamento, y ahora todas y todos, tenemos acceso a esas tierras”, señala Leonilda.
Desconcentrar la tierra, fuera transnacionales
Esta lucha que las mujeres han llevado para ejercer el derecho a la tierra, se ha replicado en otros países del continente como es el caso de El Salvador, país en que el 2% de la población concentra el 57% de la tierra cultivable, estando excluidos los pueblos originarios y las mujeres.
Tal como lo explica Wendy Cruz, de Vía Campesina Centroamérica, ésta situación de concentración y falta de tierras cultivables, ha generado una lucha de las mujeres campesinas, quienes organizadas reclaman el derecho a tener tierras para vivir y generar alimentos. “La tierra es un derecho humano y desde Vía Campesina trabajamos para concientizar cada vez más a las comunidades sobre ésto, sin embargo, en otros países las luchas de las mujeres campesinas ya hay triunfos como lo es el anteproyecto de ley en Nicaragua, para que doten de tierra a las mujeres”, señala Wendy.
Sin embargo, las comunidades indígenas y campesinas reconocen que tierra y territorios son elementos conjuntos, ya que no se pueden disociar uno de otro, y ambos han sido defendidos históricamente por culturas indígenas como la Maya. “Nuestros antepasados defendieron el territorio de los españoles y ahora nosotros la defendemos de las más de 320 solicitudes de exploración de las empresas mineras y de otros proyectos de éste tipo” explica Daniel Pascual, del Comité de Unidad Campesina de Guatemala.
Actualmente en Guatemala, la minería no es lo único que amenaza las tierras, ya que también existe los monocultivos de caña de azúcar y palma para producir agro combustibles, los que abarcan gran cantidad de superficie. “En Guatemala, llevamos una lucha frontal contra las transnacionales, donde las comunidades resisten a través de consultas participativas, donde se pregunta si quieren o no mineras en sus territorios. En la última consulta, participó cerca de un millón de personas, quienes les dijeron “no” a las transnacionales”, señala Daniel Pascual.
Así, el trabajo de las organizaciones campesinas que luchan por mantener las tierras libres de los monocultivos y de los proyectos de las empresas transnacionales, insisten en que el principal factor para iniciar esa resistencia es la toma de conciencia, por parte de las comunidades, de que la madre tierra no tiene dueño ni precio, ya que los únicos poseedores de la tierra son quienes la respetan, cuidan y protegen de los intereses privados.


Por una comunicación democrática e incluyente

Las organizaciones convocantes del Encuentro "Movimientos sociales, redes de comunicación y gobiernos: un diálogo necesario para democratizar la comunicación e impulsar la integración" (Asunción, 9-10 de agosto 2010), invitamos a las organizaciones y entidades sociales, medios y redes de comunicación y a quienes se sientan identificados, a adherirse a este pronunciamiento.
Movimientos sociales, organizaciones y redes de comunicación de América Latina y el Caribe, presentes en el IV Foro Social Américas, reafirmamos que es indispensable democratizar la comunicación para la construcción de la soberanía e integración de nuestra América.
En estos tiempos de transformación que vivimos en América Latina, hoy más que nunca los medios de difusión corporativos, que son parte del poder económico, se convierten en los principales opositores de estos procesos, constituyéndose en aliados de los sectores más conservadores de la política, incluso de golpistas, -como sucede en Venezuela desde 2002 y en Honduras desde 2009- llegando a ejercer un verdadero terrorismo mediático.
Por otro lado, vivimos una coyuntura política donde la experiencia de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) y de los gobiernos democráticos y antiimperialistas abre nuevos cauces para la democratización de la comunicación. Esto, crea la necesidad de políticas públicas que garanticen el avance de este proceso la participación de los pueblos con sus diversidades, saberes y expresiones organizativas; impidiendo los monopolios y oligopolios y regulando la acción de los grupos que ejercen la comunicación como negocio en lugar de un servicio público y un derecho social.
En tal sentido, vemos con optimismo las iniciativas para debatir e impulsar nuevos marcos legales en países como Argentina, Uruguay, Ecuador, Brasil y Bolivia, entre otros. Estas iniciativas han sido promovidas desde el ejercicio de participación de las organizaciones sociales y redes de comunicación popular. Estas últimas han acumulado valiosas experiencias de formación en comunicación, desarrollo de medios populares, alternativos y comunitarios, articulación en redes y producción propia en el marco de una cultura popular, que debe ser respetada, fomentada y apoyada por los Estados, generando espacios permanentes para su difusión.
Apreciamos que el nuevo escenario continental abra oportunidades y a la vez desafíos para contribuir a la integración de nuestros pueblos, promoviendo la solidaridad, facilitando el diálogo intercultural, integrando la diversidad de voces y visibilizando los pueblos originarios y afrodescendientes, poblaciones migrantes, mujeres, niñas, niños y jóvenes, para hacer en conjunto otra "América posible".
En tal sentido proponemos a los países miembros de la Unión de Naciones Suramericana (UNASUR)
· que los programas de integración incorporen a la comunicación como uno de sus elementos constitutivos y constituyentes,
· que deben plasmarse en iniciativas como:
- observatorios de medios a nivel regional con participación de organizaciones sociales y de la academia;
- formación de consejos consultivos de la sociedad civil
- creación de un instituto de formación de comunicadores/as
- programas de integración con soberanía regional en infraestructura y sistemas de las tecnologías de la información y la comunicación.
- el impulso de políticas públicas para medios en zonas de fronteras que favorezcan la integración de los pueblos con sus diversidades.
Afirmamos que la Comunicación es un Derecho de todas las personas y colectividades. Este derecho implica garantizar diversidad y pluralidad. No nos conformamos con las proclamas empresariales que reducen la libertad de expresión a la libertad de empresa. No se trata solamente de que los Estados no censuren a la prensa. Entendemos necesaria la implementación por parte de los Estados de políticas públicas, con participación ciudadana, para el ejercicio pleno de los derechos a la Libre Expresión, a la Información y a la Comunicación de todos y todas y que reconozcan el derecho de los pueblos originarios a gestionar sus propios medios desde sus identidades.
También proponemos a nivel de cada pais:
- la creación de observatorios de medios a nivel nacional como un ejercicio de control ciudadano que analice y devele el rol de los medios en la sociedad;
- que se asegure el libre acceso a la información pública;
- que se impulsen y desarrollen los medios públicos, con participación ciudadana, diferenciados de los medios gubernamentales;
- que se asegure el acceso y utilización universal de los beneficios de las tecnologías de la información y la comunicación;
- que se democraticen los programas de formación en comunicación a todos los niveles, incluyendo cambios curriculares en las universidades para ajustarlos a los nuevos tiempos que vive la región y para fortalecer la integración latinoamericana y caribeña.
- que los Estados promuevan y apoyen a los medios populares, alternativos y a sus redes
Reconociendo que hoy la comunicación es escenario de una disputa de sentidos entre modelos de sociedad, convocamos a profundizar el diálogo entre movimientos sociales, actores de la comunicación y gobiernos para democratizar la comunicación. En ese sentido instamos a la creación de mecanismos permanentes en todos los niveles para hacer efectivo ese dialogo.
Asunción, agosto de 2010
Agencia Latinoamericana de Información - ALAI
Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica - ALER
La Minga Informativa de Movimientos Sociales
Red Nacional de Emisoras de Paraguay
Alianza Social Continental
Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones Indígenas - CAOI
Grito de los Excluidos/as
Marcha Mundial de las Mujeres
Foro Argentino de Radios Comunitarias FARCO
Coordinadora Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas –CONAMURI, Paraguay
Educación Radiofónica de Bolivia – ERBOL
Adhesiones:
Federación Latinoamericana de Trabajadores de la Educación y la Cultura-FLATEC
Central Sindical de las Américas – CSA
Asociación Civil Latinoamericana, Comunicación / Capacitación / Cultura,
Central Unica dos Trabalhadores CUT-Brasil
Central de Trabajadores de Argentina – CTA
Centro de Estudios da Media Alternativa Barao de Itarare
Asociación Civil Nosotros F.M. 989.1 La Nueva-FARCO Formosa –Argentina
F.M. Comunitaria San Pedro dep. GuaYaZan- Santiago del Estero –Argentina
F.M. Libertador-Posadas, Misiones-Argentina
Red de Radios Comunitarias de Santiago del Estero-Argentina
Radio La Voz de las Madres- Madres de Plaza de Mayo-Buenos Aires, Argentina
Coordinadora Nacional de Radios Comunitarias y Medios Alternativos del Paraguay
Alianza Internacional de Habitantes
Canal Educativo y Cultural “Aradu Rape”
Por mail: dialogo.comunicacion@movimientos.org

Agresión a Venezuela: no es paranoia, es realidad

Eduardo Tamayo G./ALAI/Minga Informativa

Venezuela actualmente es el blanco principal de la agresión de Estados Unidos: esto no es una conducta paranoica sino que está fundamentada en un análisis de los hechos y de la geopolítica de la región. Esa fue una de las ideas fuerza que se pudo percibir en el panel denominado “nuevo momento de agresión imperial: resistencias y propuestas de paz” que se desarrolló en Asunción, en el contexto del IV Foro Social Américas.

El panel contó con la presencia de la investigadora mexicana Ana Esther Ceceña, la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, y la directora y ex ministra de Comunicación de Venezuela y directora de Vive TV, Blanca Ekhout. La socióloga ecuatoriana Irene León moderó el debate.

Ceceña hizo un análisis geopolítico de la región destacando que si se mira retrospectivamente lo que pasaba hace apenas dos años se podía constatar que los procesos de integración avanzaban muy rápido, especialmente instancias como la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), Petrocaribe, la UNASUR y el Banco del Sur.

Estas iniciativas constituyen un obstáculo para la hegemonía de Estados Unidos, país que ha entrado en una contraofensiva que incluye el ataque a un campamento de las FARC en Ecuador, el golpe de Estado en Honduras, el despliegue de la IV Flota por el Atlántico y en el último año y medio la instalación de nuevas bases militares en Colombia, Haití (con el pretexto de la “ayuda humanitaria” para la víctimas del terremoto), Costa Rica y Panamá.

Según Ceceña, las bases en Colombia no serían 7 sino 13, destacando que prácticamente Estados Unidos puede ocupar todo su territorio, de acuerdo con el convenio suscrito por Alvaro Uribe. Con las tecnologías de punta que maneja Estados Unidos, su aviación puede alcanzar en tres horas cualquier lugar del continente pudiendo desplegar tropas hacia cualquier punto que lo considere necesario. En Costa Rica, Estados Unidos ha instalado 7000 efectivos y 46 barcos, 43 de los cuales son artillados.

En el caso de Venezuela, Estados Unidos intenta instalar un discurso que justifique la injerencia y la agresión insistiendo que “Chávez es un dictador”, “que tiene a la FARC en sus fronteras para atacar a Colombia”, etc. Otro de los argumentos, ya usado en Honduras, es la agitación del fantasma del comunismo por parte de la jerarquía católica.

Ceceña señaló varias evidencias que son motivo de preocupación: el sobrevuelo sobre territorio venezolano de dos aviones estadounidenses que partieron de su base en Curazao; la llegada a Venezuela del salvadoreño Francisco Chávez Abarca, del "grupo" contrarrevolucionario de Miami, que tenía el propósito de realizar atentados antes de las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre de este año. Chávez Abarca fue detenido por las autoridades venezolanas y entregado a Cuba para ser juzgado por actos terroristas cometidos en la Isla.

Blanca Ekout corroboró y ampliò el panorama descrito por Ana Esther Ceceña. Señaló que las invasiones de Estados Unidos a América Latina en los últimos dos siglos suman más de mil. Y ello confirma que las amenazas son reales: Estados Unidos, en un contexto de crisis y cuando el “sueño americano comienza a caerse en pedazos”, intenta desbaratar los importantes avances logrados por los gobiernos progresistas en la región. El ALCA fue detenido pero no así el brazo armado del mismo, que es el Plan Colombia.

Venezuela posee las reservas de petróleo más grandes del mundo: apoderarse de esas riquezas es la parte oculta de la estrategia estadounidense. Eso pasó en Irak: el pretexto de las armas de destrucción masiva invocado por George W. Bush para invadir ese país, solo fue solo un montaje, el objetivo era el petróleo iraquí.

La “guerra mediática” es otro de los componentes de la ofensiva contra Venezuela. Blanca Ekout señala que en 28 días, se ha contabilizado 1600 artículos en la prensa internacional en los que se desacredita y se sataniza al proceso bolivariano y al presidente Hugo Chàvez Frías.

Para impedir que haya una escalada del conflicto de Venezuela y Colombia, el presidente Chàvez se acercó y dialogó con el nuevo presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, sin embargo el peligro no ha desaparecido, porque las bases militares de Estados Unidos continúan presentes en Colombia y otros países, enfatizó Blanca Ekout.



América ya no es la misma

Tamara Roselló Reina

Poco antes de la inauguración del IV Foro Social Américas (FSA), este miércoles 11 de agosto, en el Consejo Nacional de Deportes, sede de encuentro hemisférico, Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz (1992) y luchadora por los derechos humanos, ofreció declaraciones a la prensa acreditada para el evento.

“Este Foro en Paraguay representa una oportunidad para hacer una agenda común,” dijo la lideresa guatemalteca, a tiempo que repasó varias de las problemáticas de interés para el debate durante las jornadas del IV FSA. Entre ellas, los derechos de la Madre Tierra, de las mujeres, de los pueblos indígenas y demás sectores de la sociedad civil, que pujan por otra América mejor y más justa.

Mencionó el nuevo paradigma del “buen vivir” como una necesidad en esta época de crisis civilizatoria, de decadencia del capitalismo y también de la moral. “La violencia se ha dejado como alternativa a los pueblos. Las armas siguen siendo la regla en el mundo. No necesitamos armas, necesitamos alimentos, viviendas,” dijo.

En ese sentido criticó la carrera militarista de los gobiernos estadounidenses y pidió al presidente Obama y al pueblo norteamericano, ayudar al cambio, para lo que no pueden cederle poder “a personas racistas, que están contra los inmigrantes.”

Reconoció que en América Latina el panorama ha cambiado. Ya no estamos ante dictaduras y sí en medio de procesos de construcción de alternativas. “También hay espacio para lo pueblos indígenas que estamos reivindicando los saberes y los conceptos de nuestros ancestros, que nos dan luces para encarar las crisis de esta época.”

En este escenario no hay cabida para golpes de Estado, aseguró al referirse a la ilegalidad del gobierno hondureño actual. Esa situación deja “un precedente nefasto en términos jurídicos y políticos.”

Los problemas que enfrentamos hoy son “universales. La degradación ambiental, por ejemplo, afecta a todas las personas, sean ricas o pobres.” De ahí la importancia de mirar con atención las experiencias que se ensayan en América Latina como alternativas de vida.

También llamó a darle un enfoque, una misión más social a los medios de comunicación y a aprovechar las potencialidades de las nuevas tecnologías para ponerlas al servicio del buen vivir, de la pluralidad y de la discusión entre muchas voces, que rompan el monopolio de la palabra y el pensamiento único.

El IV FSA, declarado de interés nacional en Paraguay, es
ya una oportunidad para conocer y enriquecer esa realidad renovada de Latinoamérica y los reclamos ciudadanos en busca de esa otra vida posible.


Deuda Ilegítima y Auditoria

Balance de las experiencias recientes

Vania Gonzáles Meo/REMTE BOLIVIA/Minga Informativa

En el marco de las actividades autogestionadas del IV Foro Social Américas, hoy en los ambientes del Bloque 7, se llevó a cabo el panel sobre la Deuda ilegítima y auditoria, convocada por la Red Latinoamericana “Mujeres Transformando la economía”, Jubileo sur, entre otros. Esta actividad contó con la participación de Ricardo Canesi, Diputado del Parlasur y miembro de la comisión negociadora del Tratado de Itaipu del Paraguay; Rodrigo Ávila de la Campaña Auditoria Ciudadana de la deuda y Jubileo Sur; y el representante de la Comisión para la Auditoria de la Deuda del Ecuador.

Los panelistas expusieron las experiencias vividas en cada uno de sus países con relación a este tema. Se partió diciendo que la auditoria de la deuda pública debería ser una actitud obligatoria de todos los gobernantes, ya que es un instrumento fundamental para garantizar la transparencia de los elevados gastos con el endeudamiento, consumiendo gran parte de los recursos presupuestarios.
En el Ecuador la Campaña Auditoria Ciudadana de la deuda, tuvo grandes progresos y victorias en el año 2008. La Comisión Oficial para la auditoria de la deuda Ecuatoriana (CAIC), creada por el Presidente Correa, revela una historia de 30 años de ilegalidades e ilegitimidades. Estos resultados han significado la inclusión en la nueva Constitución ecuatoriana, la impugnación de las deudas ilegítimas y la prohibición de la nacionalización de deudas privadas estableciendo como ilegal la práctica de la usura, principal causa de la explosión de deudas. La normativa también establece una auditoria permanente de las deudas.
Por otro lado en Brasil los resultados de las investigaciones de auditoria sobre la deuda externa, significaron una herramienta importante para la toma de acciones concretas y decisiones soberanas, como la suspensión de pago de la deuda externa comercial con los bancos privados internacionales hoy representados por los bonos globales; así también estos documentos y pruebas obtenidas cuestionan varios aspectos ilegales de la deuda pública en varios ámbitos, incluso ante las cortes internacionales.
En Paraguay se pretende seguir o adoptar parte de estas experiencias asumidas por los países anteriores, se plantea la implementación de una auditoria integral de las deudas binacionales específicamente con el tratado de Itaipú. “Esto permitirá tener certeza de cuánto se prestó, cuánto se pagó e identificar quiénes fueron los beneficiados, ya que las deudas que se siguen reclamando ya se pagaron varias veces”, expresó Ricardo Canesi. Otra alternativa que se quiere implementar en Paraguay es la anulación de la deuda ilegítima binacional suscrita entre Electrobras del Brasil y el Tesoro Nacional Argentino.
Teniendo como marco de referencia estas experiencias, se pretende que otros países como Bolivia, Venezuela y otros, puedan asumir el reto de las auditorias a las deudas externas. Con este contexto se inicia este espacio de diálogo referente a este tema, el mismo que tendrá continuidad a lo largo del IV Foro.


Tres presidentes en el cierre del IV Foro Social Américas

Eduardo Tamayo G./Sandra Trafilaf/ Minga Informativa
Con la presencia de los presidentes Fernando Lugo, Evo Morales y Pepe Mujica se clausuró el IV Foro Social de las Américas (FSA).que se desarrolló del 11 al 15 de agosto en Asunción.
Durante este evento, los movimientos y redes sociales del continente, presentaron a los mandatarios las conclusiones de la Asamblea de Movimientos Sociales, que se desarrolló unas horas antes.
El encuentro con los presidentes se llevó a cabo en un ambiente festivo en el que se escucharon consignas por la reforma agraria, contra la militarización y la criminalización de los pueblos y por la unidad latinoamericana. Miembros de la Vía Campesina montaron una guardia de seguridad para custodiar a los mandatarios.
Fernando Lugo: Defensa de la soberanía
“Nuestra América Latina está en camino” . Con estas palabras, dichas también en guaraní, el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, inició su saludo a los y las participantes de las distintas organizaciones y movimientos sociales presentes en la clausura del IV Foro Social Américas.
Lugo saludó también a los presidentes de Bolivia y Uruguay, señalando que hace un par de años atrás, era impensable que un indígena o un ex guerrillero llegaran a ocupar un sillón presidencial en América Latina, añadiendo que “aún no hemos llegado a la meta, y no debemos perder el horizonte, la luz que nos señala este Foro Social Américas, que es una de esas luces para iluminar el camino de América Latina”.
Fernando Lugo, recordó a los libertadores Simón Bolívar, San Martín, Artígas y a las mujeres que han luchado por la liberación del continente: “¿cuánto habrán soñado nuestros padres de la patria ver este momento? Un solo pueblo en marcha en la construcción de la patria grande, sueño frustrado desde hace dos siglos”.
Lugo destacó las manifestaciones de solidaridad con el pueblo paraguayo, que es la fuerza que los sostiene por el camino irreversible del cambio, afirmando que sin diversidad cultural y pluralismo no se puede avanzar hacia una verdadera construcción de América Latina.
Los pueblos y los gobiernos progresistas, hacen serios esfuerzos para recuperar los recursos naturales, reafirmando y consolidando la soberanía, para garantizar los procesos de integración que se desarrollan en beneficio de los pueblos. En tal sentido, Paraguay apuesta a una integración energética regional y subregional, disponiendo soberanamente de sus recursos, bajo un nuevo modelo solidario.
El presidente de Paraguay también alertó sobre los peligros que acechan a América Latina, recordando el ejemplo del golpe de Estado en Honduras. Agregó que “la paz en la región es otro elemento de la democratización que viven los países, frente a los intentos de desestabilización de estos procesos democráticos. La confrontación directa no forma parte de nuestra agenda, y muestra de ello ha sido el caso de Colombia y Venezuela, que construyen nuevas formas de superar los problemas”.
El nuevo desafío para Fernando Lugo, es la urgencia de adoptar políticas públicas que permitan erradicar la pobreza, instalar un sistema de salud preventiva, destinar fondos para tener una educación gratuita y la formación de cuadros y profesionales calificados, recalcando que este desafío se debe construir con los movimientos sociales para hacer realidad el sueño de millones de pobres en el continente.
Pepe Mujica: La importancia de la diversidad
El Presidente de la República de Uruguay, José Mujica, planteó, en una breve intervención, que no hay un solo modelo de democracia y hoy la lucha debe incluir la multiplicidad de modelos, agregando que “ello obliga a reflexionar que se debe aprender a vivir sin agredir a los demás, la libertad debe estar pensada desde la diversidad…No hemos logrado forjar aún una sola patria, larga es la marcha, largo el compromiso, larga la esperanza”.
Evo Morales: Al capitalismo no lo interesa la vida
Evo Morales destacó los logros económicos alcanzados por su gobierno. En los últimos 40 años, Bolivia tenía permanentes déficit fiscales, sin embargo ahora es un país con ingresos medios y eso gracias a la recuperación de los recursos naturales y al hecho de haberse liberado de los condicionamientos del G7 (países mas ricos del planeta) y del Fondo Monetario Internacional. “Esta es una rebelión democrática contra el imperialismo, ahora estamos mejor que antes”, manifestó Morales.
Morales denunció que en décadas pasadas se tomó las armas para luchar por los cambios, pero ahora es el imperialismo el que recurre a las armas para frustrar los procesos de cambio de América Latina, utilizando los pretextos del narcotráfico y el terrorismo. “En Bolivia y en otros países los dirigentes sociales, sindicales y políticos hemos sido acusados de narcotraficantes, en los periódicos sale (que el) Subcomandante es narcotraficante, que Hugo Chávez es narcotraficante. Pero desde el 11 de septiembre de 2001, después del problema de las Torres Gemelas, ahora los líderes antiimperialistas y antineoliberales somos terroristas”.
Morales agregó que en las últimas semanas hay una campaña, a través de medios como CNN que son los enemigos de los pueblos y defensores del imperialismo, en la que se lanzan provocaciones y ofensas a la revolución bolivariana, acusando al compañero Chávez de proteger a los terroristas. Agregó que para el Departamento de Estado, Chávez es terrorista y Morales es narcotraficante.
En relación al cambio climático, denuncio los efectos que éste está causando en Bolivia, donde la ola de frío ha provocado la muerte de millones de peces en la Amazonia, fenómeno que nunca había sucedido; los incendios, las inundaciones, las sequías nunca antes vistas en algunos lugares aumentan y aumentan. Frente a esta situación, el capitalismo, en vez de pensar en salvar la vida reduciendo sus gases de efecto invernadero, está pensando en ampliar y salvar sus negocios mediante el mercado de carbón, especialmente vinculado a nuestros bosques.
El capitalismo, en vez de salvar a la humanidad, salvando al planeta Tierra, hace negocios, no le interesa la vida, no le interesa al planeta Tierra, lo que le interesa es acumular el capital en pocas manos, y por lo tanto destrozando al planeta, a la vida y a la humanidad en su conjunto. Por eso hemos llegado a la conclusión que en el presente siglo es importante defender la madre tierra para defender los derechos humanos.
Morales señaló que algunas de los planteamientos de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra realizada en Cochabamba, realizada en abril de este año, se han logrado incorporar como opciones de negociación para la conferencia sobre cambio climático de Cancún, entre ellos: limitar el incremento de la temperatura a un grado centígrado, la reducción de emisiones hasta un 50% hasta el año 2017, los derechos a la Madre Tierra y el pleno respeto a los derechos humanos y los derechos de los pueblos indígenas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario