jueves, 23 de diciembre de 2010

LOS HUERFANOS DE COPALA


LOS HUERFANOS DE COPALA

Verónica Villalvazo/fridaguerrera

México D.F. 4 de diciembre 2010.- Agustina Ramírez de 34 años hermana de Teresa Ramírez asesinada el pasado 16 de octubre de 2010, en el paraje tres cruces. Comenta en entrevista como cambió la vida de los tres pequeños de Teresa que hoy se quedaron sin su madre y su padre Jordán González ya que quedo mal herido y ellas ignoran donde se encuentra o si aún vive.

Maritel, Fidelfía Orlando, Alexandra, Rafael Antonio y Efraín de 13, 12, 9, 4, 3 y año y medio de edad, el futuro de estos pequeños ya no tiene manera de ser descrito, Agustina detalla que a raíz de la muerte de su hermana los niños lloran prácticamente todo el día, preocupada comenta que el más pequeño Efraín, se está enfermando, “no sabemos qué le pasó de pronto su estómago se hizo grande”, no quiere comer ya que su mamá aún le daba pecho y el quiere que sea ella la que le dé de comer, expresa Agustina.

Y si ya formaban parte de las estadísticas de la alta marginación que existe en el estado de Oaxaca, con una situación de desplazados ante el conflicto que se vive en la zona triqui particularmente en San Juan Copala, su situación de huérfanos muestran una vez más la desesperanza envuelta en la desolación.

Agustina comenta que sus padres ya mayores se quedaron con los seis niños, y no hay manera de que los niños puedan tener acceso a leche ya que no hay dinero; “mis hermanas y yo les llevamos cuando podemos pero eso no alcanza ya que nosotras también tenemos a nuestra familia”, además de que los pequeños se niegan a comer lo poco que hay.

Estos pequeños no son los huérfanos de la guerra nacional contra el narcotráfico que es un tema también doloroso y que poco es tocado, la grave consecuencia emocional y psíquica que queda en estos pequeños es indescriptible, pero No, los hijos de Teresa y Jordán son huérfanos de una guerra intestina donde el escudo gubernamental y social es que ahí se matan siempre, donde muchos argumentan no son los únicos, y con estas respuestas pareciera que se justifica que sigan existiendo cada vez más niños, violentados en la zona triqui. (de cualquier grupo MULT; UBISORT o AUTÓNOMOS)

Agustina en momentos tiene que cortar la entrevista porque comenta le dan ganas de llorar, además de que tiene temor de que la maten, denunció que hace unos días que fue Yosoyuxi, su familia le hizo saber que Antonio Cruz, alias “Toño Pájaro” de UBISORT; “anda reclamando que le haya dicho a usted (reportera) el día del funeral de Teresa que él la mató, que me ande con cuidado”.

Por lo que Agustina tiene miedo de ella, sus hermanas, padres y los hijos de Teresa.

Y solicitó una vez más la solidaridad de la sociedad y ahora de Gabino Cué el nuevo gobernador para que ayude con los hijos de Teresa ya que no los ha atendido médico alguno y mucho menos un psicólogo después de la emboscada donde murió su madre y de la cual Alexandra, Rafael Antonio y Efraín son sobrevivientes.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Trastornos del sueño

Trastornos del sueño
Pedro Miguel
En las narices de César Duarte, gobernador de Chihuahua; a cien metros del fiscal del estado, Jorge Enrique Nicolás; junto al escritorio de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública; frente a la silla del sedicente constitucional Felipe Calderón; bajo el brazo armado del general secretario Galván Galván, y al filo del agua que domina el almirante Mariano Francisco Saynez Mendoza, Marisela Escobedo fue muerta de un balazo.

No era gobernadora, ni procuradora ni secretaria de nada, ni presidenta usurpadora; no tenía hombres armados bajo su mando; no era uno de esos periodistas que buscan culpables alternativos de la tragedia que se llama México, ni artista contratada para el Bicentenario: Marisela era solamente la mamá de Rubí Marisol Frayre Escobedo, una chava que se casó, apenas adolescente, con Sergio Rafael Barraza Bocanegra. El tipo la golpeaba y, tras dos años de matrimonio, el 28 de agosto de 2008, la asesinó, prendió fuego a su cadáver y lo tiró en un basurero.

Barraza aceptó su culpabilidad en varias ocasiones, pero la presidenta del tribunal que lo juzgó, Catalina Ochoa Contreras, el redactor Netzahualcóyotl Zúñiga y Rafael Boudid, tercer integrante del tribunal, no hallaron elementos para condenarlo, dijeron que la Procuraduría de Chihuahua había armado mal la acusación y dejaron en libertad al homicida.

El entonces gobernador, José Reyes Baeza, se lavó las manos; en el DF, todo mundo se lavó las manos, y mientras más se las lavaban, más fuerte era la pestilencia.

Tras quedarse huérfana de su hija, ayuna de justicia, desnuda de patria que le respondiera, Marisela hizo una manta con el retrato de la muchacha muerta, se la puso de vestido y marchó, acompañada o sola, en demanda de castigo para el asesino y en protesta por tanta mierda.

El 30 de julio de 2010, Marisela tocó a la puerta de la residencia oficial de Los Pinos en demanda de justicia. Iba acompañada por Bertha Alicia García, mamá de Brenda Berenice Castillo García, una chava con un hijo de meses que desapareció el 6 de enero de 2009 en la ciudad de Chihuahua cuando salió a buscar trabajo; nadie ha vuelto a verla desde entonces, pero su desaparición no causó el ruido ni el revuelo que ha provocado el secuestro y la presunta liberación de Fernández de Cevallos. Por esos días, Calderón desarrollaba una agenda privada (¿estaría preparando sus fiestas del Bicentenario o armando el futuro político de su hermana en Michoacán, o bien planeando ofensivas contra los electricistas, o revisando sus negocios inmobiliarios particulares en la colonia Las Águilas?) y las dos madres dolientes fueron recibidas por el asistente del secretario particular de un funcionario de medio pelo. O algo así.

Durante muchos meses, Marisela y Bertha Alicia acudieron a todas las instancias, pegaron retratos de sus hijas en los postes de medio país, marcharon vestidas sólo con los retratos de sus hijas ausentes y con la dignidad que no les quedaba grande, a diferencia de las casacas militares que se pone Calderón.

Marisela recibió amenazas de muerte. Lo supieron en las oficinas municipales, estatales y federales, pero ya saben cuán ocupados viven los funcionarios de todos los niveles. A nadie se le ocurrió ponerle escolta, nadie se interesó por la mamá anónima de una muerta anónima, salvo un puñado de ciudadanos también anónimos que le dieron una palmada en la espalda, le regalaron una sonrisa triste o le ofrecieron una lágrima.
Y ya saben lo que pasó después: tras recibir unos abrazos, unas sonrisas y unas lágrimas solidarias, lo siguiente que Marisela recibió fue un balazo en la cabeza.

Los funcionarios citados, más otros, están satisfechos consigo mismos y en paz con sus conciencias respectivas porque cumplen con su deber: velan por la seguridad, se aseguran de la aplicación de las leyes y garantizan que los ciudadanos puedan ejercer sin cortapisas sus derechos y garantías.

Son los costos de la guerra. Ésta será larga y cruenta, pero treinta mil y pico de vidas, más las que se acumulen esta semana, son un precio bajo para recibir una palmada en la espalda por parte de Obama.

Los funcionarios podrán dormir tranquilos. Pero unos cuantos ciudadanos –neuróticos que somos– sabemos que le hemos fallado a Marisela; que debimos clamar, patear la puerta, arrebatar micrófonos en actos oficiales y en fiestas infantiles y gritar: ¡Con una chingada, háganle caso a esta mujer!
Y como no lo hicimos, desde el asesinato de Marisela imaginamos que sigue caminando, evidente, desnuda, necesaria, y no logramos conciliar el sueño.

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Oaxaca abre capitulo de esperanza e incertidumbre


Oaxaca abre capitulo de esperanza e incertidumbre

Daniela Pastrana / IPS
Martes 30 de noviembre de 2010
por Comité Cerezo

OAXACA, México, 30 nov (IPS) - "Acaba un capítulo negro en la historia de Oaxaca. Un capítulo que nunca más debe repetirse", aseguró animado el diputado de este estado sureño de México, Flavio Sosa, cabeza visible del movimiento social que en 2006 lo paralizó y fue brutalmente reprimido.

"En Oaxaca debe haber reconciliación, sobre la base de la justicia. Se tendrá que castigar a quienes desaparecieron (personas), asesinaron y torturaron. Y sobre esas bases, habrá que construir un andamiaje jurídico para el estado, que incluya una reforma integral a la constitución", reflexionó Sosa a IPS.

Este 1 de diciembre toma posesión como gobernador Gabino Cué, quien encabezó una alianza opositora que terminó con ocho décadas de hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el estado, uno de los tres más pobres del país y el de mayor presencia indígena.

Esa misma alianza permitió a los partidos opositores obtener 28 de las 42 bancas del regional Congreso Local, una de ellas para Sosa, líder de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), preso durante ocho meses en una cárcel federal de máxima seguridad y otros ocho en una prisión del estado, tras las protestas de 2006.

La APPO, conformada por unas 300 organizaciones, y sindicatos de magisterio protagonizaron seis meses de movilizaciones en demanda de la renuncia del gobernador saliente, Ulises Ruiz, por alegada corrupción generalizada. La protesta terminó con una cruenta represión, en que más de 20 manifestantes murieron y cientos fueron heridos.

En las horas previas al cambio de gobierno, Oaxaca, la capital del estado del mismo nombre y toda la región es una olla que bulle. Un cosquilleo de esperanza, incredulidad e incertidumbre recorre a sus habitantes, aunque no todos son optimistas.

"La primera prueba de Gabino Cué será Ulises Ruiz. Su credibilidad depende de que haya sanciones o impunidad para é", dijo a IPS Florentino López, presidente del Frente Popular Revolucionario, que, como la mayoría de organizaciones de la APPO, apoyó al nuevo gobernador.

La tensión no ha faltado en el proceso hacia el cambio de este miércoles 1. Manifestaciones, alertas, desplazados y el asesinato de importantes dirigentes campesinos hace unas semanas abonan rumores a la incertidumbre que impera entre los oaxaqueños.

El 22 de octubre fue asesinado Catarino Torres en sus oficinas del Comité por la Defensa Ciudadana. Era un importante líder regional que simpatizó con causas no armadas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y de la APPO. También estuvo recluido en una prisión federal tras las protestas de cuatro años atrás.

Un día después fue asesinado Heriberto Pazos, histórico líder del Movimiento Unificador de Lucha Triqui (Mult) fundador del Partido Unidad Popular, el único indigenista en el país.

El Mult es una organización con 30 años de presencia en la región, simpatizante del EZLN y que durante años ha estado confrontada con la paramilitar Unión de Bienestar Social de la Región Triqui, por el control de esa zona de San Juan Copala.

Pazos ya había sufrido un atentado en 2003, cuando luchaba por formar el partido indígena. Es el séptimo dirigente social importante asesinado o desaparecido durante la administración de Ruiz.

Entre ellos, destaca la muerte de Timoteo Alejandro Ramírez, líder del Movimiento Unificador de Lucha Triqui Independiente y promotor de la autonomía del municipio de San Juan Copala, decidida en 2007. Los triquis mantienen desde los años 70 diferentes formas de batalla por sus derechos como pueblo.

"La investigacion que se tiene que hacer de los autores materiales e intelectuales de esos asesinatos va a marcar la pauta del gobierno de Cué", dijo desde Ciudad de México Francisco Cerezo, del no gubernamental Comité Cerezo, que ha documentado más de 1.300 casos de personas detenidas por motivos políticos entre 2002 y 2008.

"En Oaxaca se está dando el fenómeno que hubo en el país cuando llegó Vicente Fox. La gente le cree al nuevo gobierno más por la esperanza de un cambio que por la razón, porque en realidad están llegando los viejos políticos reciclados", dijo Cerezo.

Fox conquistó la Presidencia de México en el año 2000, cuando el derechista Partido Acción Nacional rompió siete décadas de hegemonía del PRI, en un proceso que se consolidó con el triunfo de su correligionario Felipe Calderón en 2006.

Oaxaca concentra la cuarta parte de los 2.438 municipios de México. Más de 70 por ciento de sus 570 municipios se rigen por el sistema de usos y costumbres, una forma de gobierno basada en antecedentes históricos de vida comunitaria ancestral. Otros 152 lo hacen por el sistema de partidos.

La mitad de los 3,5 millones de oaxaqueños pertenecen a alguno de los 16 pueblos originarios asentados en el estado.

Otra de las grandes incógnitas sobre el nuevo gobierno es el conflicto en la región triqui, donde una comunidad que se declaró autónoma en 2007 fue sitiada más de un año por grupos armados ilegales, ante la mirada complaciente de las autoridades regionales y federales.

El acoso ha causado decenas de muertos y desplazados desde entonces. Incluso una caravana humanitaria internacional fue emboscada en abril, cuando intentaba llegar a la localidad.

La duda surge porque Cué fue parte del equipo del ex gobernador Diódoro Carrasco (1992-1998), a quien se atribuye la paramilitarización en la zona y el aumento de la violencia contra organizaciones sociales.

Pero estos días los oaxaqueños apuestan a la esperanza. En 2006, las manifestaciones de la APPO terminaron con líderes encarcelados, una veintena de muertos, una masiva represión policial y torturas generalizadas, según denuncias de activistas.

Ulises Ruiz se mantuvo en el cargo, gracias a un acuerdo político con el gobierno federal, pero cuatro años después los votantes cobraron su actuación en las urnas.

"Para las organizaciones sociales y políticas que participamos en la APPO hay un antes y un después de 2006, ya no es el mismo pueblo", aseguró López. Desde su nuevo cargo como diputado, Sosa coincide: "Hay una sociedad civil activa, participativa, en una nueva relación con el gobierno, y los cambios tienen que verse de inmediato".

(FIN/2010)

Con Calderón, 61 defensores de DH asesinados


Con Calderón, 61 defensores de DH asesinados

Autor: Nancy Flores

19 DECEMBER 2010


En lo que va del gobierno de Calderón, 61 defensores y luchadores sociales han sidoasesinados y al menos cuatro, desaparecidos. Comandos armados, grupos paramilitaresy policías y militares estarían implicados en los “operativos” para acabar con la vida de quienes impulsan la democracia, la justicia y la equidad. Ante la violencia, el sistema interamericano ha dictado 158 medidas cautelares para más de 200 defensores, 107 de ellos radicados en Guerrero. El asesinato de Marisela Escobedo, en Chihuahua, se suma al lúgubre registro en el número 62

Blanca recuerda el día que la fría boca de una pistola tocó su sien. Era el 18 de mayo de 2010, pasadas las seis de la tarde. “Me apuntaron con un arma en la cabeza. Si no me mataron en ese momento fue por el proceso electoral y porque nuestro caso estaba en el ámbito internacional”.

Esa intimidación en contra de la defensora de los derechos humanos en Tijuana, Baja California, había comenzado minutos antes. Blanca Mesina Nevarez circulaba en su automóvil en aquella ciudad fronteriza, cuando una camioneta pick up color negro, con vidrios polarizados y sin placas, comenzó a golpear por la parte de atrás su auto.

Ella intentó esquivar la agresión. Entró en el estacionamiento de un centro comercial. La pick up hizo lo mismo. Luego, acorraló el automóvil. Un hombre –“alto, moreno, de complexión robusta, encapuchado, vestido de negro”– descendió de la camioneta, se acercó a Blanca y le dijo: “Es la última vez que te aviso que dejen de denunciar. Aquí hay muchos contactos y creo que no quieres perder a algún familiar”.

El hombre retiró la pistola de la sien de Blanca, se inclinó hacia ella y le dio un beso en la mejilla. Se fue. Ese hecho, dice la joven, “nos obligó a salir”.

Mesina Nevarez y Silvia Vázquez Camacho, también defensora de los derechos humanos en Tijuana, cuentan seis meses de exilio y más de un año de repetidos acosos. La labor que ellas realizan en la frontera Norte del país consiste, entre otras cosas, en denunciar los abusos cometidos por integrantes de las Fuerzas Armadas mexicanas involucrados en la “guerra” contra el narcotráfico.

Ambas defensoras coadyuvan con la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos y con la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noreste en la documentación y seguimiento de las denuncias por tortura interpuestas por civiles y policías municipales de Tijuana en 2009. Éstos señalan como responsables de las vejaciones a elementos del Ejército Mexicano, adscritos a la II Zona Militar, y a funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública del XIX ayuntamiento de Tijuana.

“Cuando empezaron las llamadas telefónicas, comencé a privarme de ciertas salidas. No mucho, porque me sentía hasta cierto punto segura. Pero, conforme se fueron denunciando los casos y una vez que Silvia viajó al Distrito Federal para visibilizarlos, se intensificaron las amenazas. Después fueron seguimientos que realizaban policías municipales; luego, civiles que estaban muy cerca de mi domicilio”, cuenta Blanca, hija de Miguel Ángel Mesina, policía procesado en el penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit, por supuestos vínculos con el crimen organizado.

El 5 de noviembre de 2009, Mesina Nevarez dio su testimonio ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos. Ese mismo día, su madre fue intimidada vía telefónica. En todo momento, Blanca sostiene que su padre, al igual que el resto de los policías, es inocente y que ha sido torturado y vejado por las autoridades militares.

A inicios de marzo de 2010, la CIDH otorgó medidas cautelares a favor de Blanca y de Silvia. Esta última recuerda que, antes de huir de Baja California, ambas viajaron al Distrito Federal, a la última reunión en la Secretaría de Gobernación, el 3 de junio, para que los gobiernos estatal y federal les brindaran protección.

La Comisión Mexicana “advirtió que si no nos protegían nos iba a sacar (de Tijuana) y que las autoridades asumieran el costo por no protegernos. Pero el gobierno de Baja California sólo decía que iba a mejorar y responsabilizaba a las víctimas, argumentando que no contestábamos el celular. Por nuestra parte, agotamos todo: presentamos denuncias, testigos; pero entre más íbamos, más nos hostigaban. El último hecho fue la pistola en la cabeza de Blanca. Ellos no hicieron nada. No reaccionaron”.

El caso de Silvia y de Blanca era atendido por la Unidad de Derechos Humanos, dependiente de la Secretaría General de Gobierno de Baja California, cuyo titular en aquel entonces era Francisco Blake Mora, actual secretario de Gobernación.

Por medio del oficio DG/DH/018/2010, Blake Mora aseguraba a las organizaciones civiles que una de las prioridades del gobierno estatal es la salvaguarda y protección de la vida de los bajacalifornianos.

“A mí me seguían policías municipales en vehículos de los grupos especiales, que estaban a cargo directamente del teniente coronel Julián Leyzaola Pérez, el mismo que ha sido denunciado en cartas de puño y letra de las víctimas, donde se dice que él ordenó la tortura y que (Gustavo) Huerta ordenó la detención. Ellos son dos militares con licencia para trabajar en el municipio”, señala Silvia.

Leyzaola Pérez –exsecretario de Seguridad Pública de Tijuana, actual subsecretario de Seguridad Pública estatal, y quien fuera hasta el pasado 27 de noviembre y que fue sustituido por Gustavo Huerta, en la nueva administración municipal– descalificó las denuncias de Silvia y de Blanca, consta en el oficio 1217/SSPM/2010.

Defensores asesinados

Ni el compromiso de Blake Mora ni las medidas cautelares dictadas por el sistema interamericano evitaron que Silvia y Blanca tuvieran que exiliarse para proteger sus vidas y las de sus parientes. Además de estas dos, la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han otorgado otras 156 medidas de protección a más de 200 defensores mexicanos y algunos de sus familiares, entre enero de 2007 y noviembre de 2010.

El 67.7 por ciento de éstas se concentra en Guerrero, entidad ubicada en el Sur. Se trata de 107 medidas provisionales que la Corte solicitó al Estado mexicano, el 21 de abril de 2009, para igual número de defensores de la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM), de la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco (OFPM), del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y de los familiares de Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas.

“El ambiente de inseguridad, de violencia, se ha volcado en contra del trabajo de los defensores y defensoras. Esto se ve claramente en Ayutla de los Libres (Guerrero). Ahí, precisamente, están las organizaciones que tenemos medidas provisionales, es decir, ya no solamente son las cautelares que otorga la Comisión Interamericana, son las de la Corte para situaciones de alto riesgo, de riesgos graves e inminentes, pues se teme por nuestras vidas”, explica Abel Barrera, director de Tlachinollan.

Señala que “en lugar de arribar a un estadio más civilizado de respeto a las leyes y a los derechos humanos, a mayor documentación, a mayor rigor del trabajo que hacemos para demostrar las grandes violaciones, corremos mayores riesgos. Las y los defensores aparecemos como los actores incómodos ante las políticas de contrainsurgencia y de combate a las drogas: (las autoridades) casi siempre tratan de ligarnos con una agenda oculta, nos deslegitiman, nos descalifican, criminalizan nuestro trabajo”.

El Informe anual 2010 del Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, Suiza, indica que “la represión de comunidades indígenas se dio notablemente en Chiapas, Oaxaca y Guerrero, donde se registran los más altos índices de pobreza y se concentra una gran parte de la población indígena del país. Los defensores comunitarios de los derechos de los pueblos indígenas fueron uno de los grupos más afectados por la represión violenta”.

Eso lo demuestran los nombres de los defensores comunitarios Lucas Lucía y Ponce Rosas, que no se inscriben en la lista de quienes cuentan con medidas cautelares o provisionales, sino en la que concentra los datos de quienes han sido asesinados en lo que va del gobierno de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa.

“La desaparición forzada y el asesinato de Raúl Lucas Lucía, presidente de la OFPM, y Manuel Ponce Rosas, secretario de la misma organización, marcó el principio de 2009, exponiendo la violencia a la cual se enfrentan los defensores de los derechos indígenas en México”, señala el Observatorio.

En esta administración, el lúgubre registro de defensores y luchadores sociales asesinados asciende al menos a 61, 21 de los cuales son reconocidos por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (OACDHONU). Los otros 40 son reivindicados por sus organizaciones o sus causas. A ellos se suman otros cuatro defensores víctimas de desaparición forzada.

Comandos armados, grupos paramilitares y elementos estatales (particularmente policías y miembros de las Fuerzas Armadas) han sido identificados en los reportes de prensa, en las denuncias y en los informes internacionales como ejecutores de la violencia en contra de los defensores.

En México, los “operativos” para acabar con la vida de quienes impulsan la democracia, la justicia, la equidad, los derechos sociales, territoriales, ambientales, comunitarios e indígenas no necesariamente provienen del crimen organizado, reconoce la representación de la Organización de las Naciones Unidas.

“La piedra en el zapato es la sombra de la autoría de estas acciones”, explicó Javier Hernández Valencia, representante en México de la OACDHONU, el pasado 24 de noviembre. Señaló que servidores públicos “se convierten en perpetradores de violaciones de derechos humanos” y que en la actual administración no se ha tenido ningún progreso respecto de los más de 180 casos de agresiones que ha documentado esa representación internacional.

De acuerdo con la Actualización 2010: informe sobre la situación de las y los defensores de los derechos humanos en México, que elaboró la Oficina del Alto Comisionado, en el 51 por ciento de los casos no se puede identificar a los agresores; el 22 por ciento se trata de actores no estatales; el 14 por ciento, de operadores de justicia; el 8 por ciento, de autoridades municipales; el 5 por ciento, de autoridades militares.

“Independientemente de quién sea el perpetrador de la agresión, estos casos no son investigados. Además, persiste la criminalización de la protesta social y de las y los defensores”, dice Agnieszka Raczynska, secretaria general de la Red Nacional Todos los Derechos para Todas y Todos.

Responsabilidad del Estado

Para Hernández Valencia, es fundamental entender que “lo que viven los defensores y los casos que presentamos de agresiones no pueden meterse en el mismo paquete y en la bolsa oscura de una lucha contra el crimen organizado. No es el crimen organizado el que arresta a Raúl (Hernández Abundio). No es el crimen organizado el que viola a Valentina (Rosendo Cantú) y a Inés (Fernández Ortega)”.

Los tres casos referidos por el representante de la Oficina del Alto Comisionado implican como autor al Estado mexicano. En el primer caso, al sistema de justicia, y en el segundo, al Ejército.

En entrevista con Contralínea al término de la presentación de la Actualización, Hernández Valencia dijo que “nadie viene con una varita mágica, pero las cosas que se han puesto sobre la mesa son muy claras. Hay autoridades de nivel superior que niegan que estos temas sean importantes. Inclusive no tienen una comprensión de los propios hechos como verdaderos”.

Agregó que “esa brecha de duda y de poca importancia, de no merecer atención, hay que sacarla rápido. Porque parece que por ser los periodistas quienes usan los medios y porque sí tienen una capacidad de tener el tema en primera plana y con más o menos cierta continuidad, entonces se crean defensores de primera y segunda categoría”.

Hernández Abundio, acoso gubernamental

“El gobierno mata, desaparece y mete a la cárcel a los defensores de los derechos humanos. Eso es injusto”, dijo Raúl Hernández Abundio en su idioma natal me’phaa, durante la presentación de la Actualización. “Hay amenazas, y aunque se denuncien, como en el caso de Obtilia (Eugenio Manuel, indígena me’phaa, defensora y dirigente de la OPIM), no hay respuesta”.

De acuerdo con Tlachinollan, el de Hernández Abundio –integrante de la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa– es “un caso paradigmático de la inconsistencia de la mayoría de estos procesos judiciales” abiertos para criminalizar la protesta social. El defensor permaneció recluido en el penal de Ayutla de los Libres, Guerrero, del 11 de abril de 2008 al 27 de agosto de 2010, acusado de homicidio, delito que no cometió.

“Tras dos años de prisión preventiva y gracias a la presión de organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil nacional e internacional, salió libre con sentencia absolutoria del juez”, indica el Centro de Derechos Humanos. Amnistía Internacional lo declaró preso de conciencia desde el 11 de noviembre de 2008.

“Fui encarcelado por defender a mi pueblo. El gobierno fabricó el delito. La prisión, sin embargo, me dio más fuerza. Yo tengo el derecho de defender a mi comunidad y lo voy a hacer.”

Para Hernández Abundio, la OPIM “nació por la necesidad de la comunidad de salir adelante. Nosotros necesitamos buena educación, escuela, salud, medicamentos. La Organización busca apoyar a la comunidad en eso, y va con el presidente municipal para que apoye con proyectos productivos y con fertilizantes. Ése es el trabajo de la Organización y es lo que al gobierno no le conviene. Por eso no quiere a la Organización, no quiere a los defensores ni a los que buscan el bien de la comunidad”.

Condenar al Estado mexicano

En su Informe anual 2010, el Observatorio descubre que, en México, los defensores de los derechos indígenas, comunitarios y medioambientales están en riesgo inminente.

El 24 de noviembre pasado, dos sujetos interceptaron a Margarita Martínez Martínez, defensora de los derechos humanos en Chiapas. La amenazaron de muerte y le exigieron “transmitir” el mismo “mensaje” al equipo del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba). También le entregaron una nota hecha con recortes de periódico dirigida a “Diego” (Diego Cadenas, director del Centro): “…en tus manos está la vida de esta familia; enfrentarás cargos; defensores de la verga”.

Jorge Luis Hernández Castro, quien está al frente del Área de Incidencias de ese Centro, explica que, “días antes de la agresión, la Procuraduría General de Justicia de Chiapas ejerció la acción penal en contra de funcionarios que habían participado en el allanamiento de la casa de Margarita”.

En ese proceso, detalla, están involucrados policías estatales y municipales, y el Frayba lleva la parte jurídica. “Una de las posibles causas de este ataque a Margarita y el mensaje que envían al Frayba puede ser atribuido desde ahí, donde los involucrados son servidores públicos”.

Pero, agrega, “no descartamos que sea por el trabajo que tenemos con varias comunidades: uno de estos perpetradores le dice claramente a Margarita que sabe que el Frayba está acompañando a Mitzitón, una comunidad que defiende su derecho al territorio para que una autopista no pase por sus tierras ejidales y comunitarias. O por casos como el que tenemos en la zona de Agua Azul, que también son por la defensa al territorio”.

Jorge Luis refiere que la situación de agresiones en contra del trabajo de defensoría es preocupante, pues el mismo Estado se deslinda de su responsabilidad al declarar que los ataques provienen de la delincuencia organizada.

Indica que en el país no se tienen mecanismos eficaces ni eficientes para proteger a las y los defensores. “Esto se demostró ahora con el ataque a Margarita, porque ella tiene medidas cautelares por parte de la Comisión Interamericana, y en este caso el Estado mexicano tiene una responsabilidad en cuanto a su seguridad”.

Respecto de las implicaciones que traerán las amenazas al equipo del Frayba, afirma: “Nuestro compromiso es muy claro en cuanto a la defensa y promoción de los derechos humanos y de acompañar a las comunidades. Nuestro trabajo sigue siendo firme. Sin embargo, hemos solicitado medidas provisionales a la Corte Interamericana, ya que las medidas cautelares son ineficientes. Hemos alertado a la Corte de este riesgo inminente y la misma Oficina del Alto Comisionado se pronunció de manera inmediata”.

No obstante, las evidencias recabadas por la OACDHONU, respecto de las implicaciones que tiene el Estado mexicano como autor de las agresiones contra los defensores de los derechos humanos y como principal responsable de la impunidad que se padece en el país, son insuficientes para que la Organización de las Naciones Unidas intervenga. Esto sólo lo podrá hacer cuando sus Estados miembros se pronuncien, aseguran funcionarios de esa institución.

“La única manera para que la ONU condene al Estado mexicano por la situación que viven sus defensores de derechos humanos y sus periodistas sería que alguno de los miembros lo acuse por su responsabilidad en estos crímenes de lesa humanidad.” Defensores, activistas, luchadores y líderes sociales asesinados de 2007 a 2010

Defensores desaparecidos

  • Raúl Ángel Mandujano Gutiérrez. Director de Atención a Migrantes de la Secretaría para el Desarrollo de la Frontera Sur del Gobierno del Estado de Chiapas, abiertamente vinculado con organizaciones civiles a favor de la población migrante. La noche del 2 de abril de 2009, cuatro sujetos armados lo habrían privado de su libertad mientras se encontraba en un conocido restaurante en la ciudad de Tapachula, Chiapas. Hasta la fecha, se desconoce su paradero
  • José Francisco Paredes. Integrante de la Fundación Diego Lucero, AC. El 26 de septiembre de 2007, habría desaparecido en la ciudad de Morelia, Michoacán, cuando se dirigía a lavar su camioneta. Dos días después, su vehículo fue encontrado en la carretera rumbo a la salida a Salamanca. Las investigaciones iniciadas no han logrado identificar su paradero
  • Alicia Salaíz Orrantia. Integrante de la asociación civil de Derechos Humanos en Nuevo Casas Grandes, Chihuahua. El 8 de octubre de 2009, fue testigo del asesinato de su esposo, Paz Rodríguez Ortiz, y el 5 de noviembre siguiente habría sido detenida por un grupo de sujetos armados, sin que hasta la fecha se conozca su paradero
  • Víctor Ayala Tapia. Presidente de la organización campesina Frente Libre Hermenegildo Galeana. La mañana del 14 de septiembre de 2010, seis hombres armados llegaron a su casa, ubicada en el pequeño poblado rural de Papanoa, municipio de Tecpan de Galeana, Guerrero, y le exigieron su identificación. Luego lo obligaron a entrar en la camioneta que conducían y se marcharon. Desde entonces, no se le ha vuelto a ver

Fuentes: Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y Amnistía Internacional

LOS BUITRES DEL MERCADO

LOS BUITRES DEL MERCADO

1. EL ACOSO

Los “abogados” de casi todos los despachos de cobranza, como los del “Corporativo Jurídico Cordero”, “Muñoz y Asociados”, “SECYM”, “CAEBSA”, “SERTEC”, “CONACO”, “GUECO”, etc., actúan como buitres que buscan hacer carnicería del caído. A pesar de que las compañías que venden a crédito ya recibieron pago de las aseguradoras (“seguro de crédito”) por créditos incobrables, los despachos jurídicos buscan exprimir al deudor lo más posible y despojarlo de sus bienes. Para ello le cierran todas las puertas de salida ofreciéndole alternativas de pago imposibles; y se valen de todo tipo de intimidaciones y mentiras. Le dicen al deudor que lo meterán a la cárcel, que está embargado, que irán a su casa a ver qué se llevan. Le llaman por teléfono a todas horas. Y lo persiguen a su trabajo o a donde se encuentre. Le dejan notas pegadas en la pared con letra grande a manera de cartel para que todo mundo se entere que tiene un adeudo, vaya, también recurren a la difamación y al chantaje.

2. EL ROBO AMABLE

Estos “buitres” del mercado seguramente están igual de desgraciados económicamente que el resto de la población, pero trabajan al servicio de los empresarios y forman parte de este sistema de explotación y robo legalizado, sobreviviendo a costa del caído. Pero lo que llama la atención es que se denuncien a estos buitres en noticieros de Televisa como el de Joaquín López Dóriga,* siendo que los empresarios de Televisa son los dueños de los grandes negocios y tienen el monopolio nacional de la economía mexicana. Ante la incapacidad de pago de los mexicanos, Televisa denuncia las formas pero no el fondo, que es el robo legal y sistemático. Exigen que nos cobren de manera menos grosera, pues dicen, son ilegales estas formas de despojo, es decir, para ellos lo legal es que nos roben amablemente. Lo que en realidad pretenden es que los mexicanos no abandonemos la “cultura de pago”, o de otro modo este sistema no funciona. Igualmente se recurre al chantaje, haciendo sentir al deudor como una persona deshonesta, como el peor ciudadano que debe hacer todo lo posible por pagar –para así dejarse robar.

* Ver http://tarjetasdecreditomex.foroactivo.com/noticias-articulos-periodisticos-f12/videos-de-lopez-doriga-t12049.htm, martes 23 de noviembre de 2010.

3. ¿QUIÉN ES EL LADRÓN?

En esta situación se encuentran millones de mexicanos, a quienes el dinero no les alcanza para pagar todo tipo de créditos; y es que, ante la pobreza extrema y la insuficiencia de recursos, sólo endeudados pueden resolver sus necesidades. Tal es el caso de los créditos en bancos como Bancomer, Banamex, HSBC, Santander, Banorte, Banco Azteca, las casas de empeño, etc., cuyo objetivo es enriquecerse del pobre; y las financiadoras como Autofin o Finauto, que han defraudado a miles de mexicanos. Lo mismo sucede en las tiendas de autoservicio y departamentales como Coppel, Elektra, Walmart, Chedraui, Soriana, o las automotrices como Nissan, Toyota, Ford, Chrysler, etc. Todas estas empresas se enriquecen día a día mediante los intereses cobrados a sus clientes y los altos costos de sus productos, los embargos a las familias en bancarrota, los pagos de las aseguradoras, la evasión de impuestos, la explotación de sus trabajadores, y mediante el rescate millonario de los gobiernos que están a su servicio cuando finalmente quiebran por sus propios desfalcos y fraudes internos. Pero ellos producen el dinero y son los dueños de los bancos… lo que en verdad quieren es el control de la población. Así funciona el sistema capitalista, que se sostiene del crédito, mientras sus capitalistas se enriquecen con las deudas de todos. Y todavía tachan de deshonesto al cliente que no les paga.

4. ESA HONESTIDAD NO SIRVE

¿Qué hacer? Primeramente quítese de la cabeza que el deshonesto es usted y no se acuite si no les puede pagar. Tampoco se sienta mal si después de tantos acosos y engaños usted pierde el deseo de pagarles. Nadie tiene obligación de guardar fidelidad a un sistema perverso que le engaña, que le roba y le amenaza. Dicen que Mahatma Gandhi dijo, “Nadie está obligado a cooperar en su propia pérdida o en su propia esclavitud, la Desobediencia Civil es un derecho imprescriptible de todo ciudadano”. Y es que cualquiera guarda honestidad a un compañero o a un amigo, a quien ama o le ama, a quien nos ayuda, pero nunca a quien miente o a quien todo el tiempo está viendo la manera de despojarnos de los frutos de nuestro trabajo. Es decir, la deshonestidad también es relativa y no es un fin en sí mismo, sino un medio para lograr distintos propósitos. También los verdaderos ladrones y delincuentes son honestos entre sí y se protegen unos a otros. Y aun para quien robe deliberadamente a estas compañías usureras, recordamos a Bertolt Brecht: “¿Qué es un asalto comparado con la fundación de un banco?”. Televisa y TV Azteca son los mismos que acusan de robo a las poblaciones en desgracia cuando éstas asaltan las tiendas de los grandes empresarios a causa de los desastres naturales, desastres causados por este mismo modelo capitalista que impulsan personas concretas de nombre y apellido.

5. CAPITALISMO, UN TIGRE DE PAPEL

Por otro lado, sabemos que los bancos generan dinero con la deuda de sus clientes, pues prestan lo que no tienen ¡y que no existe!, siendo suficiente ahora con registrarlo en una computadora. ¿Hay en ello honestidad? Esto obliga a la sociedad a todo tipo de degradaciones en la lucha por el preciado dinero, a fin de pagar los millones de deudas que de este modo se generan en todo el mundo, y está dispuesta a engancharse en cualquier trabajo y por cualquier salario pues las alternativas se van agotando: todo está en manos de monopolios y empresas transnacionales. Pero la gente ignora la manera como es orillada a explotarse, y muchos no podemos creer que sea posible tan gigantesco fraude monetario. En realidad lo que existe no es una “cultura de pago” o de no pago, sino la cultura de la desinformación y del sometimiento. Porque un pueblo consciente, educado e informado no se deja mangonear de tal forma. Los mismos impulsores del capitalismo lo reconocen. Son conocidas por muchos las afirmaciones del estadounidense Henry Ford:“Si la gente comprendiera realmente el proceso de creación monetaria, el sistema no se sostendría más de 24 horas…” .* En verdad, este sistema es otro tigre de papel y puede derrumbarse en cualquier momento; quién iba a pensar que depende del ciudadano común y corriente que un día puede decir, “no te pago”.

* Ver Peter Joseph, documental Zeitgeist, http://www.directoriow.com/pe_Zeitgeist_30955.html

6. ESPÉRELOS EN CASA

Pierda el miedo y cambie de actitud. Tenga usted el placer de recibir a estos buitres para mandarlos por un tubo cada vez que le llamen o le visiten, espérelos para darles un portazo, para colgarles y dejarles hablando en el teléfono. Dese la libertad de decirles sus verdades, no se deje intimidar, y si le colman la paciencia, ménteles la madre sin temor. Engáñelos. Denúncielos públicamente. Estos cobradores, enajenados y serviles, son amigos del explotador y enemigos del pueblo. Organícese en su barrio contra esos bribones. Tómeles una foto y pasemos alerta, vamos a la ofensiva. Defienda su patrimonio, su dignidad, y si usted está dispuesto a poner su vida por delante, la victoria está asegurada. El reciente ejemplo del valiente don Alejo Garza Tamez es paradigmático.* Porque esto es una guerra, y el que se deja, pierde. Es que los empresarios subestiman la capacidad del pueblo para defenderse, para ser independiente y autónomo; y acaso creen que el capitalismo es invencible, pretendiendo que no haya alternativas: usted se endeuda, o se muere –esa es su sentencia–. Así que, si le amenazan que lo meten a la lista negra llamada “buró de crédito” para que nadie le preste nada y usted tiemble de miedo, ríase de lo lindo… mejor para usted, ya no tendrá que endeudarse ni colaborar con este sistema.

* Ver Kgosni 69, p. 4-5. http://elvolador.4shared.com/

7. NO VOTO, NO PAGO, NO OBEDEZCO

En un país como México, lleno de injusticias y desigualdades, sediento de cambios que revolucionen todo el orden social, las deudas pueden ser liberadas y una sociedad más justa podemos comenzar a construir. Así como quedó abolida la esclavitud hace 200 años, no podemos esperar más: cada quien en su casa decrete la abolición de las deudas. No hay un Miguel Hidalgo que nos venga a liberar, lo tenemos que hacer todos juntos. Hagamos nuestro plan para comenzar a liberarnos de esta nueva esclavitud de la finca globalizada. Si usted como yo espera o esperaba una revolución en este 2010, no la espere más y póngase en marcha. Para derrotar al capitalismo todos los medios de lucha pueden ser válidos, y no hay esfuerzo que deba ser desdeñado, es una lucha que compete a todos según las posibilidades de cada quien. Si nadie tenemos la capacidad para impulsar una insurrección que derroque al poder y al orden establecido, por lo menos ya no sigamos dando vueltas a las sillas al son de la música que nos tocan desde arriba, detengamos este juego perverso de la rebatinga donde siempre uno sale perdiendo. “No voto, no pago, no obedezco” puede ser el inicio de un plan nacional de lucha por la vía de los hechos y de la construcción de una nueva sociedad. Claro que otro mundo es posible.

Juan Castro Soto.

Diciembre de 2010, México