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martes, 8 de junio de 2010

… Y la Serpiente salió del huevo

La editorial de La Jornada plasma muy puntualmente como Javier Lozano Alarcón actúa como perro de presa en contra de los trabajadores siendo el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, institución creada precisamente para proteger al trabajador mediante la conservación del equilibrio entre los factores de la producción.

El gobierno, contra los sindicatos
Con los desalojos policiales de las minas de Cananea, Sonora, y Pasta de Conchos, Coahuila, efectuados entre las últimas horas del pasado domingo y la mañana de ayer, lunes, el gobierno federal ratificó su orientación antisindical y su determinación a resolver, por medio de la fuerza policial, los conflictos laborales. En el caso que involucra al sindicato minero y al Grupo México, concesionario de ambos socavones, fue el propio Ejecutivo federal el que, en tiempos de Vicente Fox, echó a andar el conflicto, al criminalizar a la dirigencia sindical luego de que ésta exigió justicia para los 46 trabajadores que murieron en Pasta de Conchos en febrero de 2006, a consecuencia de fallas de seguridad atribuibles a la empresa y a las propias autoridades laborales, que son las encargadas de verificar las medidas de protección. Desde entonces el gobierno ha perseguido judicialmente al secretario general del sindicato, Napoleón Gómez Urrutia, y ha intervenido sin recato en la vida interna de esa organización.
Son inocultables los paralelismos entre el trato gubernamental al gremio minero y la beligerancia oficial contra el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), privado de su fuente de trabajo mediante la extinción, por un decreto presidencial de legalidad dudosa, del organismo paraestatal Luz y Fuerza del Centro (LFC), en octubre del año pasado. En uno y otro caso la Secretaría del Trabajo negó la toma de nota a las respectivas dirigencias, tomó partido por grupos disidentes minoritarios y emprendió una campaña sistemática de descalificaciones públicas y amenazas contra los trabajadores. En ambas circunstancias, por añadidura, la administración calderonista ha ordenado diversas agresiones policiales contra los sindicalistas y sus manifestaciones de protesta.
El correlato de la hostilidad antisindical del gobierno –respaldada en la mayor parte de los episodios por el Poder Judicial– ha sido una actitud pro empresarial, expresada, en el caso de la industria minera, en la exoneración de los propietarios de Grupo México de toda responsabilidad legal por el accidente de Pasta de Conchos y por la disposición oficial a favorecer, por todos los medios posibles, los intereses patronales. Por lo que respecta a la industria eléctrica, el golpe contra el SME ha sido aprovechado, adicionalmente, para ofrecer oportunidades de negocios, contratos y concesiones a diversas compañías privadas, empezando por las que la Comisión Federal de Electricidad reclutó para dar mantenimiento –a todas luces insuficiente, por lo demás– a la red de distribución eléctrica en el centro del país.
El desalojo de Cananea no fue tan pacífico como presumía ayer la Secretaría de Gobernación, si se considera que hay lesionados y que en la acción se emplearon granadas de gas lacrimógeno, toletes y, según la versión de los mineros, armas de fuego. Igualmente grave es el señalamiento de que las propias fuerzas policiales propiciaron el incendio de un local del yacimiento, perpetrado, a decir de los sindicalistas, por un grupo de porros que acompañaba a las fuerzas del orden.
El peor de los incendios, sin embargo, puede ser de orden social, y resulta desolador que el gobierno federal parezca empeñado en producirlo mediante el mantenimiento de una política económica generadora de pobreza, desigualdad y desempleo, una tónica persistente de violaciones a los derechos humanos y una política de constante confrontación que desmiente los insistentes llamados oficiales a la unidad de todos los mexicanos.

Carmen Aristegui entrevista al obispo de Saltillo Don Raúl Vera, hace señalamientos muy serios y severos al régimen de Calderón, habla del cinismo del gobierno federal y fustiga la falta de autoridad para defender a los Mexicanos por proteger los intereses de la oligarquía.


Grabación de las declaraciones de D. Raúl Vera


Y para documentar la forma en que el gobierno se convierte en cómplice de Germán Larrea, Napoleón Gómez Urrutia, líder del Sindicato minero comenta las arbitrariedades cometidas por este régimen represivo y fascista.




Mas mezcla "maistro"

Astillero
Calderón Hirviente SA
Desalojos neoporfiristas
Iniciativa Grupo México
UNAM y futurismo

Julio Hernández López
Al más depurado estilo de la casa, la compañía especializada en desalojos, Calderón Hirviente SA de CV, procedió ayer a dar temprano cumplimiento a las solicitudes de servicio presentadas por uno de sus principales clientes, el Grupo México, representado por Su Excelencia, el distinguido empresario Germán Larrea Mota, que así podrá recuperar el control de dos de sus múltiples propiedades mineras, las de Cananea y Pasta de Conchos. Las faenas de evacuación fueron solícitamente supervisadas e impulsadas por el secretario de trabajos porriles e imprecación social, Javier Lozano, y por las policías tanto federal como estatales, éstas a cargo de los capataces de apellidos Padrés y Moreira, comisionados en las haciendas de Sonora y Coahuila.

lunes, 7 de junio de 2010

Declaración de Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México, sobre la represión a los mineros de Cananea, Sonora

El Gobierno Legítimo de México expresa su más enérgica protesta por la actitud represiva y facciosa del gobierno usurpador.
Es una vergüenza que todas las instituciones constitucionales estén sometidas a un grupo de 30 potentados, que son los que realmente mandan y deciden en función de sus mezquinos intereses.
Entre ese grupo de 30 oligarcas se encuentra Germán Larrea Mota Velasco, dueño de la mina de Cananea, empresa pública que en 1992 le fue entregada por Carlos Salinas de Gortari, cuando se llevó a cabo el saqueo más grande de bienes del pueblo y de la nación, que se haya registrado en la historia del país.
La represión de ayer a los mineros de Cananea, es otra violación a los derechos humanos y laborales de los trabajadores cometida por la minoría rapaz que encabeza Carlos Salinas.
Como muestra de la prepotencia de Larrea y de esta camarilla funesta, el mismo día que llevan a cabo la represión de Cananea, Sonora, desalojan a los familiares de los mineros que quedaron sepultados en la mina de Pasta de Conchos, Coahuila, también propiedad de Germán Larrea.
Es una provocación irresponsable cerrar los cauces legales y políticos aplicando, como en la época de Porfirio Díaz, la ley del embudo, y reproduciendo la misma política que se aplicó en 1906 cuando se reprimió la histórica huelga de los mineros de Cananea.
Exigimos la salida inmediata de la policía federal y local de Cananea y Pasta de Conchos, la libertad de los mineros detenidos y el reconocimiento de sus legítimos derechos que se consagran en la Ley Federal del Trabajo y en la Constitución de la República. ¡Basta de infamias e injusticias!

…Y el fascismo sigue creciendo

Federales desalojan a mineros de Cananea
Elementos de la policía entraron a las instalaciones de la mina mientras los obreros hacían guardia, se desconoce si hay personas heridas tras el operativo
Hermosillo | Lunes 07 de junio de 2010
Marcelo Beyliss | El Universal
05:08
Elementos federales tomaron por la fuerza el control de las instalaciones de la productora de cobre, Mexicana de Cananea tras desalojar a los trabajadores de la Sección 65 del Sindicato Minero quienes llevaban casi tres años en poder de ellas con un paro de labores.
Los primeros informes señalan que se ejecutaron al menos dos órdenes de aprehensión contra líderes del movimiento como son Sergio Tolano y Juan Gutiérrez.
Fue cerca de las 10 de la noche (00:00 horas tiempo de la Ciudad de México), cuando la mina comenzó a ser desalojada.
Los obreros que se encontraban desprevenidos haciendo "guardia", fueron desalojados a golpes por granaderos que con llantas en llamas prendieron fuego a una de las viejas casas propiedad del Grupo México y que se encuentran afuera de los terrenos de la mina muy cerca del Hospital El Ronquillo que sin embargo se mantiene a salvo.
Se desconoce si hay personas heridas.
Los elementos federales comenzaron a llegar desde el pasado sábado de forma que no se notara su presencia inminente en la ciudad. En su momento se dijo que venían a reforzar la seguridad en la zona limítrofe con Estados Unidos, pero aprovecharon que la atención estaba en los eventos alusivos al primer aniversario de la tragedia de la guardería, ABC, que dejó 49 niños muertos, para instalarse en lugares estratégicos de la zona serrana.
En julio de 2007 los más de mil trabajadores de la sección 65 del Sindicato Minero comenzó una huelga bajo el argumento de fallas en las medidas de seguridad. La huelga quedó sin efecto recientemente tras el fallo de un Tribunal Colegiado que disolvió las relaciones contractuales.